Su Produccion Genre Espagne
Pionero de la cronometrología suiza y su legado en la relojería de precisión
Introducción: el contexto de un visionario
Henri Grandjean, nacido en Le Locle (Suiza) en 1803, fue una figura clave en la transición de la relojería suiza hacia la excelencia en la cronometrología de alta precisión. Hijo de David-Henri Grandjean —quien fundó su primer taller en La Chaux-de-Fonds en 1792 antes de trasladarlo a Le Locle— y miembro de la prestigiosa familia Grandjean-Perrenoud-Comtesse, su trayectoria estuvo marcada por la innovación técnica, el emprendimiento industrial y un profundo compromiso político con su región. Su legado no solo contribuyó a definir los estándares de fabricación de los cronómetros de marina y los relojes de bolsillo, sino que también sentó las bases de la moderna industria relojera suiza, en colaboración con figuras legendarias como Ulysse Nardin y Louis-Jean Richard.
Fue galardonado con medallas de oro en la Exposición Universal de Londres de 1851 y en las de París de 1855, 1878 y 1889. Henri Grandjean fue uno de los dirigentes de la Revolución de 1848 y uno de los principales impulsores de la construcción del Observatorio Cantonal de Neuchâtel.
1. Los comienzos: formación y expansión internacional
1.1. Aprendizaje y primeros pasos
Henri Grandjean se formó metódicamente como relojero en su ciudad natal, Le Locle, uno de los principales centros de la alta relojería suiza. El legado de su padre, David-Henri, le proporcionó desde joven el entorno idóneo para dominar la fabricación de piezas complejas, orientando su actividad hacia la relojería de alta gama y los mecanismos de repetición.
1.2. Expansión en América del Sur (1824–1830)
Entre 1824 y 1830, Henri asumió la responsabilidad de organizar las sucursales sudamericanas de la empresa de su padre, gestionando los establecimientos comerciales de relojería —dedicados a la venta y distribución— de Río de Janeiro (Brasil) y Lima (Perú). Este periodo le permitió conocer nuevos mercados en expansión y establecer importantes rutas comerciales antes de regresar a Suiza. En 1830, su hermano Henri-Gustave Grandjean emigró definitivamente a Perú para hacerse cargo de los negocios de Lima, donde contrajo matrimonio y fundó su familia. El establecimiento de relojería de Lima, situado en la antigua calle Espaderos —actual Jirón de la Unión, cuadra 5—, se convirtió en un punto estratégico para la distribución de los relojes Grandjean en el continente sudamericano.
2. La revolución técnica y la clasificación de la producción
2.1. Los primeros cronómetros de marina (1830–1850)
A su regreso a Le Locle, Grandjean se dedicó a la cronometrología de precisión y comenzó a construir cronómetros de marina inspirados en los prestigiosos modelos ingleses. En 1832, terminó junto con su padre el Cronómetro n.º 1, vendido posteriormente en Lima, lo que supuso un hito en el desarrollo de instrumentos destinados a la navegación de larga distancia. En sociedad con Édouard Thévenaz, y junto a Louis-Jean Richard y Ulysse Nardin, Grandjean se consolidó como uno de los iniciadores y fundadores de la industria suiza del cronómetro de marina.
2.2. El catálogo de 1859 y la normalización de los calibres
En 1859, la manufactura hizo imprimir en Lausana el Tableau Statistique de tous les genres d’horlogerie de la fabrication de Henri Grandjean. Este catálogo tenía como objetivos:
- Normalizar las denominaciones de los distintos tipos de relojería.
- Evitar las prácticas engañosas que perjudicaban la reputación de Neuchâtel.
- Garantizar que todo reloj civil ofreciera una marcha fiable.
Grandjean establece que el oro utilizado debía ser siempre de 18 quilates (750 milésimas) y la plata de 800 milésimas, llevando ambas los punzones oficiales del Estado y del fabricante. Su producción, que llegó a comprender más de 60 calibres diferentes, se dividía en tres categorías claramente diferenciadas:
Primera clase: cronometrología (alta precisión)
Piezas de máxima precisión, dotadas de un boletín oficial de marcha expedido por un observatorio gubernamental y concebidas para responder a las exigencias de las marinas francesa e inglesa.
- Cronómetros de marina: montados en cajas de palisandro, con doble caja de viaje. Movimiento con platina de ¾ y suspensión mediante soportes, fusée auxiliar, barrilete con dos muelles, escape libre de cronómetro con muelle, ocho rubíes en los centros, balance bimetálico de compensación y espiral esférica (cilíndrica), sometida a pruebas de temperatura.
- Cronómetros de bolsillo: modelos saboneta o à glace, en oro de 18 quilates. Movimientos con platina de ¾ o de puentes, fusée auxiliar, escape libre con muelle, orificios de los pivotes guarnecidos con piedras y engastados según el sistema inglés, balance de compensación y espiral esférica o Breguet.
- Cronómetro con tourbillon: variante de bolsillo con movimiento de puentes, escape libre con muelle, balance compensado y espiral Breguet.
Segunda clase: relojes de precisión
Relojes destinados a ofrecer una marcha de gran precisión para observaciones de carácter civil, acompañados de un boletín firmado por el fabricante.
- Con escape de cronómetro: modelos saboneta o à glace, con platina de ¾, fusée auxiliar, escape libre con muelle o de báscula, balance compensado y espiral helicoidal (en boudin) o esférica. Algunas variantes alcanzaban los 19 rubíes.
- De áncora con complicaciones: movimiento de puentes con segundero independiente, o combinaciones de repetición y segundero independiente. Escape de áncora en línea recta con contrapivotes, balance compensado, espiral Breguet y hasta 29 rubíes.
Tercera clase: relojes de lujo y fantasía
Piezas cuyo extraordinario trabajo estético o mecánico incrementaba su valor, alojadas en cajas de oro de 18 quilates, plata o plata fuertemente dorada.
- Relojes de repetición: repetición de minutos, simple o con remontaje mediante corona. Movimientos de puentes, escapes de áncora —varios de ellos con levées y paletas visibles—, balances compensados y espirales Breguet, con hasta 29 rubíes.
- Escape dúplex: movimientos con platina de ¾ o de tipo cartel, con barrilete giratorio o fusée auxiliar, balance compensado monometálico, sin corte, y entre 9 y 17 rubíes.
- De áncora comerciales y de larga marcha: modelos estándar con escape de áncora, balances de oro o compensados sin corte y 13 rubíes. Un modelo concreto se distinguía por tener la rueda de escape, la horquilla y la raqueta fabricadas en argentin o maillechort. También comprendía variantes saboneta preparadas para funcionar durante ocho días consecutivos.
- Escape de cilindro: modelos de carácter artístico, con cajas de tipo feuille, fondos esmaltados o guilloché, movimiento de puentes, escape de cilindro, ocho rubíes y balance de tipo Dardaine.
3. Reconocimientos y premios internacionales
Henri Grandjean & Cie acumuló un destacado palmarés en algunas de las exposiciones internacionales más prestigiosas, contribuyendo a consolidar el prestigio de la industria relojera suiza:
1851 — Gran Exposición de Londres
- Distinción: Medalla de Primera Clase.
- Comentario: Reconocimiento concedido por la elevada precisión de los cronómetros de bolsillo presentados, que marcó la proyección internacional de la firma.
1855 — Exposición Universal de París
- Distinción: Medalla de Primera Clase.
- Comentario: Distinción que confirmó el alto nivel técnico y la calidad de ejecución de los relojes de lujo de la manufactura.
1857 — Exposición de Berna
- Distinción: Medalla de Oro de Primera Clase.
- Comentario: Concedida específicamente por las excepcionales prestaciones de los cronómetros de marina, fundamentales para la reputación de precisión de la casa.
1857 — Academia Nacional de Francia
- Distinción: Medalla de Honor.
- Comentario: Reconocimiento a sus avances técnicos y a sus continuas innovaciones en el campo de la relojería.
1867 — Exposición Universal de París
- Distinción: Medalla de Plata.
- Comentario: Concedida en reconocimiento a la innovación técnica y al dominio de los métodos de cronometrología de observación.
1868 — Concurso del Observatorio de Neuchâtel
- Distinción: Premio Especial de la Compañía.
- Comentario: Recompensa concedida por la excelencia de los cronómetros de marina en las pruebas de marcha.
1873 — Exposición Universal de Viena
- Distinción: Diploma de Honor (Medalla de Oro) y Medalla al Mérito.
- Comentario: Reconocimiento global de la excelencia industrial y de la calidad de los calibres fabricados.
1878 — Exposición Universal de París
- Distinción: Medalla de Oro.
- Comentario: Nuevo reconocimiento de la posición alcanzada por la firma en la relojería europea.
1889 — Exposición Universal de París
- Distinción: Medalla de Oro.
- Comentario: Distinción concedida póstumamente, que confirmó la continuidad y el valor histórico de la producción de la firma.
Nota histórica: En la Exposición de Filadelfia de 1876, el cronómetro de marina n.º 94 de la firma obtuvo el mejor resultado entre todos los fabricantes suizos evaluados.
4. Compromiso político, contribuciones científicas e impulso del Observatorio
4.1. Fundador del Observatorio de Neuchâtel (1858)
Consciente de la necesidad de establecer un control científico sobre la relojería de precisión, Grandjean fue uno de los principales impulsores de la creación del Observatorio Cantonal de Neuchâtel. En marzo de 1858, el Gobierno nombró una comisión tras consultar al astrónomo Adolphe Hirsch, discípulo de Encke. La institución fue inaugurada ese mismo año con el objetivo de regular la hora y transmitirla con precisión a los talleres relojeros del Jura mediante señales telegráficas.
A partir de 1842, Henri Grandjean compaginó su actividad industrial con una intensa trayectoria política, de marcado carácter republicano.
- Cargos públicos: fue prefecto de Le Locle, diputado en el Gran Consejo de Neuchâtel (1848–1889) y Consejero Nacional (1858–1861 y 1867–1870).
- La contrarrevolución de 1856: durante la contrarrevolución monárquica de septiembre de 1856, los insurgentes asaltaron violentamente su domicilio. Gracias al valor de su esposa, Élise Montandon, que hizo frente a las amenazas de la columna armada, Grandjean logró evitar su captura saltando por una ventana al tejado de un cobertizo contiguo y refugiándose después en los campos de los Monts du Locle. Desde allí, en su condición de vicepresidente del Gran Consejo, redactó las proclamas de resistencia y asumió la presidencia del Comité de Salvación Pública local para defender la República.
- Una visión de progreso: en 1855 promovió la creación del Quartier-Neuf, también conocido como barrio del Progreso, en La Chaux-de-Fonds, concebido para combatir la especulación inmobiliaria y proporcionar viviendas dignas y económicas a las familias obreras de la industria relojera. También fue uno de los principales defensores de la construcción de la línea ferroviaria del Jura industrial.
5. Sucesión cronológica de la manufactura
Tras el fallecimiento de Henri Grandjean, el 21 de marzo de 1889, la firma continuó su trayectoria a través de una sucesión claramente definida, que permitió preservar sus rigurosos estándares:
- [1854] Fundación de Henri Grandjean & Cie., junto con su sobrino Henri y Auguste Rossel.
- [1878] La dirección técnica y comercial pasa a manos de su sobrina Oline Rossel, de soltera Oline Grandjean-Perrenoud-Comtesse, viuda de Auguste Rossel.
- [1892] La empresa adopta oficialmente la denominación Rossel & Fils.
- [1908] Sucesión formal y transferencia de los títulos a Charles-Ferdinand Perret.
- [1912] Reorganización de la empresa bajo la denominación S.A. de la Fabrique des Montres Henry Grandjean & Cie.
- [1926] La firma y sus activos son adquiridos por el industrial Paul Cattin, fundador de Oris.
- [1973] El nombre Grandjean prolonga su presencia en la industria a través de una empresa familiar dedicada a la fabricación de cajas y grabados.
Epílogo: un legado que perdura en la relojería moderna
Henri Grandjean no fue únicamente un pionero de la cronometrología suiza, sino también una figura decisiva en su desarrollo, al demostrar la capacidad de la industria relojera suiza para competir con los grandes maestros ingleses de su época. Su dedicación a la precisión, la innovación técnica y una calidad sin concesiones contribuyó a sentar las bases sobre las que se desarrollaría la alta relojería suiza posterior.
Su legado no se limita a los cronómetros de marina o a los relojes de bolsillo de precisión; forma parte también de la evolución de soluciones técnicas que encontramos en la relojería de alta gama, desde los tourbillons y las espirales Phillips hasta los escapes de áncora en línea recta.
En el momento de su fallecimiento, en 1889, el director del Observatorio de Neuchâtel, el Dr. Adolphe Hirsch, resumió así la importancia de su figura para la institución y para la industria:
«El país pierde en él a uno de sus mejores ciudadanos; el Observatorio pierde en él a un protector que tomó la iniciativa de su fundación y que nunca dejó de demostrarle el mayor interés».
Su Produccion Genre Espagne
Paul Jeannot, hijo del relojero Jules-Ali Jeannot —republicano ferviente, que se distinguió por hacer sonar el toque de alarma en Les Brenets durante la insurrección de 1856 y que, como diputado, votó la declaración de apoyo al Consejo Federal— y de su esposa, Adèle Elise Debrot, nació en Les Brenets (Neuchâtel). Hacia mediados de la década de 1850, estableció en Barcelona la representación de la casa paterna. Desde la década de 1860 residía en su propia casa-torre de la calle San Joaquín, en el barrio del Poble-Sec, situada al pie de la montaña de Montjuïc. Documentos de 1868 ya acreditan que Jeannot, como sucesor del Sr. Barón de La Châtre, dirigía en su propio nombre un establecimiento de joyería y relojería situado en la plaza National, n.º 1, cerca de la Rambla.
Orígenes familiares e industriales (1843–1875)
El éxito de la empresa se asentaba sobre una sólida base familiar, establecida por su padre, Ali Jeannot, figura respetada de Le Locle y Les Brenets. Republicano comprometido, este último participó activamente en la Revolución de 1848 y representó a su municipio en el Gran Consejo. En el ámbito industrial, Ali se asoció en 1843 con Victor Henriet bajo la razón social Ali Jeannot et Henriet, fabricantes de relojería establecidos en el n.º 167 de la Grande Rue, en Le Locle. Ese mismo año abrió una filial en Marsella. Más tarde, el 30 de junio de 1854, se anunció de común acuerdo la disolución y liquidación de la sociedad Jeannot et Henriet. Los socios continuaron sus actividades por separado; asimismo, se anunció que Ali Jeannot se había asociado con su hijo Victor, a quien había otorgado poderes. La sede de esta nueva casa se estableció en Les Brenets, donde operó bajo la razón social Jeannot et fils.
Más allá de su renombre internacional y de su éxito comercial en la península ibérica, Paul Jeannot estaba profundamente integrado en la vida social y económica de su región. Su participación activa, en 1888, en la Comisión del Ferrocarril de Les Brenets demuestra su firme compromiso con el progreso de su comunidad. Para Jeannot, la llegada del ferrocarril no representaba únicamente una infraestructura logística esencial para la industria relojera, sino también un motor indispensable de desarrollo social: contribuir a frenar el éxodo rural, facilitar el acceso de los jóvenes a las escuelas profesionales de Le Locle y acercar la atención médica a los habitantes del Jura.
Estructura bicéfala y eje de producción (Jura–Ginebra–Barcelona)
Inicialmente, la actividad manufacturera se desarrolló en Les Brenets, junto a su padre. Posteriormente, la producción se trasladó al n.º 26 de la rue Mont-Blanc, en Ginebra, donde quedó bajo la dirección de su hermano, Louis-Victor Jeannot (nacido el 27 de junio de 1830), reconocido relojero. De carácter independiente y comprometido con la vida pública, destacó también en el ámbito político al firmar, en 1856, una carta de apoyo al Consejo Federal suscrita por 914 militares. En 1888 obtuvo la patente estadounidense US378592 para un cronógrafo con indicación de horas, minutos y segundos, así como de quintos de segundo, provisto de totalizador.
La sede de Barcelona se convirtió en el centro neurálgico de la actividad: recibía la producción y constituía el núcleo financiero que sostenía las operaciones en Suiza. De este modo se articuló una estructura bicéfala, en la que el control comercial y la aportación de capitales desde España financiaban directamente los talleres, los punzones de control y los ensayos de relojes de alta gama en Ginebra y La Chaux-de-Fonds.
Consolidación y especialización (1875–1889)
Paul Jeannot dio un nuevo impulso a esta última, que fue registrada en 1876 bajo la denominación «Paul Jeannot, especialidad: fabricante de relojería para España y las Colonias». La empresa se especializó en cronómetros, relojes de repetición y calendarios desarrollados internamente.
Hacia mediados de 1879, fundó junto con François Henri Rochat, natural de Yverdon, una sociedad en comandita bajo la razón social Paul Jeannot, adoptando como logotipo un balance de compensación. La casa estableció sus oficinas comerciales en la plaza del Real, n.º 2, de Barcelona, y abrió sucursales en Londres y Ginebra. Esta expansión fue impulsada por su hijo, Paul-Victor Jeannot (nacido el 11 de julio de 1860 en Les Brenets).
Alianza con Paul Perret, conflictos sociales y declive (1890–1903)
En 1890, Paul Jeannot consolidó una alianza estratégica al adquirir el 50 % de la copropiedad de las invenciones, modelos y marcas de fábrica de Paul Perret. Inventor brillante pero controvertido, Perret había destacado desde finales de la década de 1870 por sus trabajos sobre la precisión cronométrica. Esta asociación supuso un importante avance tecnológico para la manufactura, al incorporar Perret tres innovaciones destinadas a resolver las limitaciones del reglaje manual:
- El regulador micrométrico de caracol (patente suiza n.º 21, 1890): una excéntrica con leva en espiral que permitía un ajuste preciso, continuo y muy suave de la raqueta.
- El balance de compensación segmentado (patente suiza n.º 22, 1888): un balance bimetálico concebido para mejorar significativamente la resistencia a las variaciones de temperatura.
- El talantascope: un dispositivo óptico destinado a observar y ajustar los diminutos componentes del movimiento con una precisión excepcional.
Consciente de que este rigor científico constituía un instrumento indispensable para conquistar los mercados internacionales, Jeannot incorporó estas tecnologías a su producción. Desde 1892, estampó en sus relojes la inscripción «Réglage Mécanique de Précision», como garantía de las prestaciones técnicas de sus piezas destinadas a España y América.
Para consolidar esta expansión industrial, inauguró una sucursal en el n.º 65 de la rue du Parc, en La Chaux-de-Fonds, dedicada a estos nuevos procedimientos, cuya dirección técnica confió a su hijo, Paul Jeannot-Bersot. Esta colaboración quedó reflejada también en la identidad visual de la marca mediante el registro, ese mismo año, de un logotipo circular que asociaba los nombres Jeannot y Perret, centrados en torno a un balance de compensación.
La alianza trascendió además el ámbito estrictamente profesional: al igual que sus padres, Paul Jeannot hijo y Paul Perret mantuvieron una estrecha amistad, reforzada por su participación habitual en concursos de tiro suizos y alemanes, una relación personal que refleja la estrecha vinculación entre ambas familias.
Además de sus creaciones comercializó bajo su propio nombre, Paul Jeannot comercializaba también relojes de bolsillo bajo las marcas «Silverly» y «Favory».
La autenticidad de esta producción no ofrece dudas: tanto los guardapolvos interiores como los distintos estilos de esfera y los propios movimientos llevan su nombre y su logotipo. No obstante, persisten algunas incógnitas sobre esta estrategia comercial.
Sin embargo, esta expansión estuvo acompañada de conflictos sociales en su fábrica de La Chaux-de-Fonds, bajo la dirección de su hijo. Ya el 26 de febrero de 1891, el periódico obrero La Sentinelle publicó una denuncia de los trabajadores de la fábrica de La Chaux-de-Fonds, en la que acusaban a la dirección de impagos y de prácticas salariales abusivas. El proyecto en el Jura fracasó y la razón social establecida en Châtelus fue cancelada, trasladándose la actividad a Besançon (Francia).
El golpe definitivo llegó en abril de 1895, cuando estalló un escándalo financiero: Paul Jeannot (hijo) y su director, Berthold Pellaton, fueron detenidos en Suiza y se enfrentaron a penas de prisión. Aunque la justicia terminó absolviéndolos en mayo de 1898, el episodio afectó de forma duradera a la imagen de la marca.
En 1896, Paul Jeannot adquirió la mitad restante de las patentes de Perret, pasando así a ser su pleno propietario.
A la izquierda, reloj de bolsillo Paul Jeannot n.º 23096. Caja tipo saboneta de oro de 18k, decorada con esmalte negro y un elaborado engaste de piedras transparentes, con una central de talla briolette, en forma de almendra, rodeada de otras de talla rosa, formando un motivo floral. Esfera «genre Espagne». El movimiento presenta las ruedas de remontaje fijadas de forma segura mediante tres tornillos, rubíes perforados en las ruedas centrales y contrapivotes en los ejes del áncora y del balance, todos ellos engarzados en chatones dorados.
Victor Jeannot: legado relojero y filantropía pionera
Victor Jeannot, hermano del fundador y director técnico de los talleres ginebrinos, falleció el 31 de mayo de 1891, a los 61 años, en su domicilio de Ginebra. Legó una fortuna de aproximadamente 200.000 francos a la comuna de Les Brenets (Neuchâtel), su localidad natal, consolidando así la presencia de la dinastía Jeannot en la historia de la relojería del Jura suizo.
Epílogo (1896–1903)
En 1896, la casa relojera Paul Jeannot de Barcelona se trasladó al n.º 5 de la Rambla de Capuchinos, en el marco de la reorganización definitiva de sus talleres.
En 1899, Paul Jeannot cedió su manufactura de Besançon al joyero y relojero barcelonés José Rafel.
Tras el fallecimiento de Paul Jeannot en 1903, desapareció definitivamente la firma que había protagonizado una de las etapas más prolíficas de la historia de la relojería de «genre Espagne».
Posteriormente, las marcas que aún permanecían en activo fueron liquidadas y adquiridas, a comienzos del siglo XX, por la casa Droz & Co.