AUGUSTIN PERRET

Su Producción Genre Espagne

Alta relojería artesanal de Le Locle

Evocar a Augustin Perret (1810–1900), perteneciente a una estirpe de relojeros e hijo de Gédéon Perret, en el Neuchâtel del siglo XIX, es recordar a una de aquellas figuras emblemáticas de la vieja guardia de la relojería de las montañas suizas. Estos hombres concebían su oficio como un arte absoluto, al tiempo que participaban activamente en la vida cívica, republicana y musical de su comunidad.

Guardapolvo de oro amarillo 18k del reloj de bolsillo Augustin Perret (Le Locle), n.º 7079, hacia 1880. El movimiento, de 19 líneas y con remontaje mediante corona, está equipado con un escape de áncora de línea recta con paletas visibles, un balance bimetálico de compensación térmica con espiral isócrona y 19 rubíes que protegen los pivotes. Foto cortesía y © EveryWatch.

De Les Brenets a Le Locle: la formación de un carácter

Nacido en Vauladray, en el municipio de Les Brenets, el 1 de julio de 1810, Augustin Perret vivió allí hasta 1848, año en que un devastador incendio arrasó gran parte de la localidad. Tras esta catástrofe, estableció definitivamente su residencia en Le Locle, donde dividió su tiempo entre sus talleres y la vida pública. En 1877, fue elegido miembro del Consejo General.

Lejos del estereotipo del artesano recluido, «papá Augustin», como se le llamaba afectuosamente en su madurez, fue una figura legendaria:

  • La clarineta de Le Locle: Su destreza musical y su inseparable clarineta eran célebres en toda la Suiza francófona.
  • El orador republicano: Comprometido desde su juventud con las tensiones políticas y los ideales del partido radical, participaba en las celebraciones del 1 de marzo —fecha simbólica para los republicanos de Neuchâtel— y en las asambleas. Allí destacaba por sus intervenciones humorísticas e incisivas, sin dudar en plantar cara a los «potentados de este mundo».

La excelencia relojera: un taller dedicado a la alta precisión

Después de dominar durante dos décadas el delicado arte del montaje de escapes de áncora, Augustin Perret elevó su saber hacer hasta alcanzar los más altos estándares de la cronometría.

Establecido formalmente como taller de relojería en Le Locle, Perret apostó por la alta precisión y las complicaciones. Sus anuncios, publicados de forma recurrente, buscaban movimientos avanzados o piezas equipadas con un escape de tourbillon, lo que demuestra su compromiso con la excelencia técnica.

A la derecha, reloj de bolsillo saboneta de oro 18k Augustin Perret, «genre Espagne», hacia 1880. Caja de cuatro piezas, de tipo «bassine et filets», grabada con roleos y flores, cuya tapa presenta un escudo liso, enmarcado por cabezas de grifos. Guardapolvo de oro grabado con los detalles técnicos. Movimiento protegido por un guardapolvo adicional con cristal, movimiento de 19 líneas, niquelado y decorado con motivo «a vagues», con 19 rubíes, escape de áncora de línea recta con contrapeso y paletas visibles con rubíes, balance bimetálico de compensación térmica de aro discontinuo y espiral Breguet. Repetición sobre campanas, con el trabajo visible y pestillo de accionamiento en la parte posterior de la carrura. Firmado en el guardapolvo.
Esfera plateada típica «genre Espagnol». El centro de la composición está ocupado por pequeños motivos dorados en distintos tonos y texturas, estampados en microrrelieve. Adaptada a la decoración central, aparece la inscripción «AUGUSTIN PERRET LOCLE SUISSE». El círculo horario presenta números romanos pintados a mano con una composición de negro de humo. Los espacios entre las horas, situados entre las cifras, están grabados con punteado a buril. Perlas cóncavas regulares marcan los minutos. El perímetro está bordeado por una guirnalda floral formada por elementos dorados de distintos tonos y texturas, configurados en microrrelieve, que complementa la ornamentación central. La subesfera del pequeño segundero, con cifras pintadas a mano, presenta un guilloché circular. El conjunto se completa con manecillas de fantasía doradas, ornamentadas con pedrería. Foto cortesía y © Bonhams.

Pionero y veterano de los Concursos de los Observatorios

Su excelencia cronométrica quedó grabada en la historia de los observatorios suizos gracias a una trayectoria excepcional que se prolongó durante cuatro décadas:

  • En los orígenes de las competiciones: Desde 1862, un cronómetro de su firma (n.º 5862, equipado con un escape de retén) fue registrado con resultados notables en las tablas de variación diurna del concurso del Observatorio.
  • Una constancia octogenaria: Perret mantuvo una participación activa de manera sorprendente. Su firma continuó apareciendo en los boletines oficiales y registros de los observatorios a comienzos de los años 1890 y 1891, cuando ya había superado los ochenta años. Sus calibres eran presentados con espirales planas y curvas Phillips, ajustados por el reputado especialista J. Vogel-Jacot.

Maestría técnica: el cronómetro de bolsillo n.º 10.498

Un ejemplo emblemático de su exigencia técnica es el cronómetro de bolsillo firmado «Augustin Perret à Genève n.º 10.498»:

  • Estética y caja: Está dotado de una caja maciza de tipo saboneta, ornamentada con grabados y decoración guilloché. La esfera de plata presenta motivos de oro, agujas doradas y detalles de inspiración española.
  • Mecánica y protección: Su movimiento de puentes de níquel, provisto de 19 rubíes, carece de caracol. Se distingue por un balance equipado con una espiral cilíndrica de acero azul, así como por un escape de retén pivotado.

Innovación antigalop: Para evitar las perturbaciones causadas por las sacudidas cotidianas —el fenómeno del «galop», que afecta a la oscilación del balance—, este reloj incorpora un ingenioso gancho de acero doblado en ángulo recto, soldado directamente a la primera espira de la espiral cilíndrica. Cuando la amplitud del balance se vuelve excesiva, este gancho actúa como tope de seguridad, entrando en contacto con una clavija vertical situada en el brazo inferior del balance.

Reloj de bolsillo saboneta Augustin Perret n.º 10.498, de oro amarillo 18k, hacia 1890. Esfera plateada «genre Espagne». Las manecillas de fantasía de oro, engastadas con piedras transparentes, indican la hora en contraste con la esfera de números romanos. Movimiento de cronómetro con remontaje mediante corona y puesta en hora mediante la corona, tirando de la palanca de accionamiento, con escape de retén y balance bimetálico de compensación térmica de aro discontinuo, equipado con espiral helicoidal de acero azul y rubíes perforados, complementados por un contrapivote para el eje del balance, todos ellos engastados en chatones de oro desde el centro hasta el escape. Nota bibliográfica: Este reloj está ilustrado y comentado en: Dispositifs anti-galop dans les chronomètres de poche, Adolphe Chapiro, Bulletin ANCAHA, n.º 57, primavera de 1990.

El problema del «galop» y la solución de Augustin Perret

Al llevar un cronómetro en el bolsillo, este está expuesto a sacudidas que pueden provocar impulsos positivos o negativos sobre el balance durante su oscilación. Son los impulsos positivos (aceleraciones) los más perjudiciales: pueden hacer que el balance supere su amplitud habitual, alterando así las funciones de desbloqueo e impulso del escape. Esto provoca una serie de choques desordenados y puede hacer que pase un segundo diente, provocando un segundo impulso al final del recorrido del balance.

La solución adoptada por Perret para contrarrestar este fenómeno se basa en un dispositivo antigalop que incluye:

  • Un escape de retén pivotado.
  • Un gancho soldado a la espiral.
  • Un perno con su espacio de seguridad.
  • Una clavija de tope en el brazo del balance.
Reloj de bolsillo saboneta Augustin Perret n.º 30.630 (Le Locle), hacia 1900, de 53 mm de diámetro, realizado para la Relojería de José de Vita, en Asunción (Paraguay). La caja maciza de cuatro piezas, de estilo «bassine et filets», en oro amarillo 18k, presenta tapas con bisagra completamente decoradas con guilloché, así como un guardapolvo de oro grabado, con esfera «genre Espagne». Testimonio privilegiado de la difusión de la alta relojería suiza en América Latina, esta pieza se integra en la red comercial de la casa de Le Locle, reforzada por la presencia de Frédéric-Augustin Perret, hijo del relojero, que ejerció como cónsul de Suiza en Asunción durante dos décadas.

El final de una era

Augustin Perret falleció en enero de 1900, a la respetable edad de 89 años, y sus vecinos lo despidieron como un verdadero montañés. Varios meses después de su muerte, su histórico taller de Le Locle fue oficialmente dado de baja de los registros por falta de continuidad, poniendo fin a la trayectoria de un relojero artesanal irreemplazable. Su legado, sin embargo, permanece vivo a través de sus cronómetros excepcionales, que dejaron su huella en la segunda mitad del siglo XIX en la historia de la relojería suiza.

Montre de poche savonnette « genre Espagne » en or 18K, Augustin Perret (Le Locle). À répétition des quarts et « grande et petite sonnerie ». Son boîtier trois pièces de style « pommes et filets » présente une carrure guillochée et un fond plat. Sous verre, le mouvement de 22 lignes, doré mat, à 32 rubis, dispose de deux barillets. Le mécanisme de sonnerie et de répétition est commandé par un poussoir à la carrure et par des leviers de sonnerie/silence et de grande/petite sonnerie disposés sur la lunette.
Reloj de bolsillo saboneta «genre Espagne» de oro 18k, Augustin Perret (Le Locle). Con repetición de cuartos y «grande y pequeña sonería». Su caja de tres piezas, de estilo «pommes et filets», presenta una carrura con decoración guilloché y un fondo plano. Bajo cristal, el movimiento de 22 líneas, con acabado dorado mate y 32 rubíes, dispone de dos barriletes. El mecanismo de sonería y repetición se acciona mediante un pulsador situado en la carrura y mediante palancas de sonería/silencio y de grande/pequeña sonería, dispuestas en el bisel.

PERRET & FILS

Su Producción Genre Espagne

PERRET & FILS | PERRET FILS | PERRET FILS SUCESORES DE PERRET FILS | «LA PALME», PERRET FILS SUCESORES DE PERRET FILS

En el corazón de las montañas de Neuchâtel, donde el tiempo parecía detenerse entre bosques y lagos, la saga de los Perret comenzó a forjar su legado a finales del siglo XVIII. Gédéon Perret, nacido en 1778, y su esposa Marie Charlotte Perret-Gentil, nacida en 1785, sentaron las bases de un linaje que, con el paso de las décadas, llegaría a ser sinónimo de excelencia relojera. De su descendencia nació Frédéric-Auguste Perret, en 1815, quien, junto a su esposa Alixe Célina Droz (Busset), nacida en 1816, daría forma a una dinastía que marcaría la historia de Les Brenets.

Frédéric-Auguste, tras completar su aprendizaje y especialización junto a su padre y ejercer como relojero desde 1843, fue un hombre visionario y emprendedor. En 1867, al alcanzar la mayoría de edad su hijo Fritz-Albin (1843–1927), fundó la casa Perret & Fils, dedicada a la fabricación de relojes de bolsillo de alta precisión, con complicaciones mecánicas y escapes perfeccionados. Pero su ambición no se limitaba a los talleres: desde los primeros años, la firma destacó en los concursos de cronómetros de Neuchâtel, donde Perret & Fils se convirtió en un participante habitual y cosechó importantes resultados. En 1868, sus relojes, como el n.º 25.628 (con escape de áncora y remontaje mediante corona), obtuvieron el 11.º puesto, pero esto no había hecho más que empezar. Ese mismo año, el cronómetro n.º 25.627 obtuvo el 12.º puesto, y el n.º 25.111, el 32.º, demostrando una regularidad que pronto los llevaría a los primeros puestos. En 1869, el modelo n.º 26.660 (con escape Philipps y remontaje mediante corona) alcanzó el 10.º puesto, mientras que el n.º 26.359 obtuvo el 9.º, consolidando su reputación entre los principales relojeros de la época.

Montre de poche savonnette Perret Fils nº 161013
Reloj de bolsillo saboneta «genre Espagne», Perret & Fils, Ginebra, n.º 161.013.

Desde 1889, Frédéric-Auguste Perret había financiado la construcción de la línea ferroviaria Le Locle–Les Brenets, y la locomotora número 2 fue bautizada en su honor como «Père Frédéric», simbolizando el compromiso financiero y la visión de la familia. Su participación económica no se limitó a este proyecto: también fueron actores clave en la electrificación de la región, al tiempo que apoyaron instituciones locales como la Société du Bateau à vapeur L’Helvétie aux Brenets (fundada en 1875), la Société des Bains aux Brenets (fundada en 1881) y la Compagnie du chemin de fer Régional des Brenets (creada en 1889), de la que Fritz-Albin Perret fue presidente. Estas iniciativas ponen de manifiesto su implicación directa en el progreso y dinamismo de su comunidad.

La era de la consolidación y los premios

Mientras Frédéric-Auguste y su hijo Fritz-Albin dirigían la empresa, los éxitos en los concursos se multiplicaban. En 1871, el cronómetro n.º 31.242 obtuvo el 7.º puesto y, al año siguiente, en 1872, la firma consiguió su primer 1.er premio con el modelo n.º 34.374, un hito que marcaría el comienzo de una serie de victorias. Ese mismo año, el n.º 35.037 (con escape de báscula cilíndrica y caracol) obtuvo el 7.º puesto, el n.º 31.689, el 6.º, mientras que el n.º 36.802 se clasificó también en 7.ª posición. La precisión de sus mecanismos, muchos de ellos ajustados por maestros como Kaurup o Borgstedt, los situaba entre los favoritos de los jurados.

En 1873, el cronómetro n.º 35.592 obtuvo la 8.ª posición y, en 1874, el n.º 39.591 se situó en 9.º lugar, mientras que el n.º 41.161 quedó en 54.ª posición. Pero fue en 1876 cuando Perret & Fils demostró su maestría: el n.º 43.564 se clasificó en 17.ª posición y el n.º 44.069, en 22.ª, ambos ajustados por Kaurup, un nombre que aparecería con frecuencia entre sus éxitos. En 1878, el n.º 41.272 (ajustado por Borgstedt) alcanzó la 22.ª posición, el n.º 47.546 (también ajustado por Kaurup) quedó en 40.ª, mientras que el n.º 47.822 (con escape Breguet y remontaje mediante llave) obtuvo la 27.ª posición. Ese año también presentaron un cronógrafo ajustado por Borgstedt, el n.º 48.118, demostrando su versatilidad.

Perret & Fils, Brenets. Marques de fabrique.
Marcas de fábrica oficiales registradas por la manufactura Perret & Fils / Perret Fils / Perret Fils, Sucesores de Perret Fils (Les Brenets) entre 1883 y 1904, entre ellas: el sol radiante (n.º 971), la urna o jarrón (n.º 972), la palma «La Palme» (n.os 1845 y 8191), la corona de roble y pámpano «Chêne et Pampre» (n.º 8192), el jinete oriental o cosaco «Ermak» (n.º 9096), el escudo «P.F.B.» entre laureles (n.º 14925), la cantimplora o ancla «Zirekian» (n.º 17197) y la media luna con estrella radiante (n.º 17198).

La transición hacia la segunda generación

Con la llegada de la década de 1880, Fritz-Albin Perret tomó las riendas de la empresa, pero la tradición de excelencia en los concursos no se interrumpió. En 1880, los cronómetros n.os 51.152, 51.999 y 51.108 obtuvieron, respectivamente, la 4.ª, 7.ª y 16.ª posición. En 1882, el n.º 17.027 fue ajustado por el controvertido Paul Perret, de La Chaux-de-Fonds.

En 1889, la firma volvió a destacar: el n.º 58.194, ajustado por Numa Perret & Cie, se clasificó en 63.ª posición, seguido por los n.os 58.196 y 58.197, ambos ajustados por la misma casa. Ese mismo año, el cronómetro n.º 1.969 de Augustin Perret, de Le Locle, también destacó, demostrando que el talento relojero era un legado familiar.

La era de la innovación y el reconocimiento internacional

Bajo la dirección de Fritz-Albin, la empresa no solo mantuvo su prestigio en los concursos, sino que también lo amplió. En 1893, Albin Perret (en Les Brenets) presentó el cronómetro n.º 43.534, y en 1895, los modelos n.os 70.765 (ajustado por U. Wehrli) y 70.227 obtuvieron, respectivamente, la 25.ª y 45.ª posición. En 1897, los n.os 69.135 y 69.823 dieron continuidad a la tradición, mientras que en 1898, los n.os 78.039 (ajustado por Wehrli) y 78.040 (ajustado por J. Vogel-Jacot, de Le Locle) alcanzaron la 13.ª y 19.ª posición.

En 1890, en la Exposición Nacional de Zúrich, presentaron un reloj-joya con forma de ave, realizado en plata, con huevos de perla y granos de alimento de rubí, una pieza que despertó admiración internacional.

De Perret & Fils a Perret Fils (1892)

La retirada de la actividad de Frédéric-Auguste Perret en 1892 impuso la disolución de la sociedad original Perret & Fils. Su hijo, Fritz-Albin Perret, asumió entonces las riendas de la empresa en exclusiva. Al dejar el padre de figurar como socio activo, la legislación suiza impedía conservar el «&», que indicaba la copropiedad, por lo que la empresa adoptó la denominación Perret Fils, preservando así el prestigio acumulado.

Guardapolvo grabado de un reloj de bolsillo Perret & Fils (Les Brenets), producido después de 1896, que muestra el palmarés completo de las distinciones obtenidas por la manufactura: la Medalla de Plata de París (1878), el Diploma de Honor de Zúrich (1883), la Medalla de Plata de Ginebra (1896), el Gran Concurso Internacional de Bruselas (1888), con la efigie de Leopoldo II, el sello de la Société d’Émulation Industrielle de La Chaux-de-Fonds, así como el depósito de la marca «La Palme».

De Perret & Fils a Perret Fils (1892)

La retirada de la actividad de Frédéric-Auguste Perret en 1892 impuso la disolución de la sociedad original Perret & Fils. Su hijo, Fritz-Albin Perret, asumió entonces las riendas de la empresa en exclusiva. Al dejar el padre de figurar como socio activo, la legislación suiza impedía conservar el «&», que indicaba la copropiedad, por lo que la empresa adoptó la denominación Perret Fils, preservando así el prestigio acumulado.

Anuncio publicitario de 1912 de la casa Perret Fils (Les Brenets), en el que se destacan sus relojes de bolsillo con una reserva de marcha de 8 días. La ilustración muestra el fondo de la caja grabado con la disposición característica de las medallas de exposición, la mención «Qualité Garantie» y el depósito de la marca «La Palme».

La tercera generación y el legado

Frédéric-Auguste Perret falleció en 1897.

Con la llegada de la tercera generación, representada por Louis-Ali Perret (nacido en 1866) y Frédéric Jean Perret (1879–1971), al frente de la empresa, Perret Fils, Sucesores de Perret Fils entró en una nueva etapa de innovación, manteniendo intacto su prestigio, aunque las participaciones en los concursos se fueron espaciando. La familia, además de mantener su excelencia en el ámbito relojero, desempeñó un papel activo en la vida política, social y económica de Les Brenets, contribuyendo de manera significativa al desarrollo de la localidad.

En 1900, recurrieron a la fórmula jurídica «Perret Fils, Sucesores de Perret Fils» para capitalizar más de cincuenta años de premios obtenidos en los concursos de los observatorios y en las exposiciones universales por su padre y su abuelo, al tiempo que mantenían intactos los derechos sobre las patentes y marcas heredadas.

El cambio de siglo trajo consigo una nueva etapa de éxitos. En 1900, los cronómetros n.os 83.988, 83.836, 83.834 y 83.835 obtuvieron, respectivamente, la 1.ª, 8.ª, 14.ª y 30.ª posición, todos ellos ajustados por J. Vogel-Jacot, consolidando así la reputación de la firma como una de las más premiadas de su época.

El 30 de diciembre de 1912, la sociedad completó su razón social con la denominación: «La Palme», Perret Fils, Sucesores de Perret Fils.

El declive de una dinastía

Durante los últimos años del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX, la familia Perret consolidó su legado mediante patentes, marcas registradas y premios internacionales, entre ellos la Medalla de Plata en la Exposición Universal de París de 1878, el Diploma de Honor en la Exposición Nacional Suiza de Zúrich de 1883, la Medalla de Plata en la Exposición Nacional Suiza de Ginebra de 1896, así como diversas distinciones obtenidas en el Gran Concurso Internacional de Bruselas de 1888 y en la Société d’Émulation Industrielle de La Chaux-de-Fonds.

Sin embargo, en 1941, la firma fue vendida a Gilbert y Fernand Zibach, y la manufactura fue trasladada a La Chaux-de-Fonds, donde continuó bajo la denominación Zibach & Cie.

Así, entre el sonido de los cronómetros premiados y el murmullo de los trenes, la saga de los Perret pasó a formar parte de la historia de Suiza, dejando un legado de precisión, innovación y pasión que perduró más allá del tiempo. Sus relojes, convertidos hoy en piezas de colección, permanecen como testigos silenciosos de una época en la que el nombre Perret era sinónimo de excelencia en la relojería mundial.

Nota adicional:

Conviene señalar la existencia de otros relojes de bolsillo de esta época, firmados «Perret & Co.» o «Perret & Cie» (Ginebra) —dos variantes que corresponden en realidad a una misma casa—, así como de piezas marcadas «Perret & Cie», Le Locle. Sin embargo, hasta la fecha, nuestras investigaciones no han permitido localizar ninguna fuente documental que acredite una relación directa entre estas empresas y la casa Perret Fils, Les Brenets. Estas entidades constituyen una fascinante historia paralela dentro de la saga de los Perret, y cabe esperar que futuras investigaciones en los archivos permitan esclarecer algún día su papel y su relación precisos.

A la izquierda: reloj de bolsillo de plata firmado «Perret & Cie», Ginebra (esfera) y «Perret & Co.» (guardapolvo dorado e interior de la caja). A la derecha: reloj de bolsillo firmado «Perret & Co.», Le Locle.
Circular black-and-white seal featuring the name Ramón Campos, researcher of 19th-century Swiss watchmaking and early fountain pens.
error: Le ayudaremos si usted desea compartir esta u otras imágenes. Por favor, contacte previamente con nosotros. Gracias. We will help you if you want to share this or other ParkerSheaffer´S images. Please contact us in advance. Thank you.